Rock oscuro desde Barcelona. Cuatro músicos con décadas de instrumento encima que encontraron en este proyecto la forma de sacar todo eso junto.
Cuando Blind Dogs entraron al estudio ya se sabía que iba a ser distinto. No son una banda que llega a tocar y ya. Nico en voz y guitarra, Esteban en bajo, Mauri en guitarra y el Bestia en batería. El nombre del baterista lo dice todo. Cuando Nico lo conoció y escuchó que se hacía llamar el Bestia dijo que ese era su hombre. Blind Dogs es un proyecto de rock oscuro y no quería a Pedrito que toca muy bien. Quería al Bestia.
El proyecto arrancó antes de la pandemia con otra formación, paró, mutó y cuando llegó Mauri todo se expandió. Los temas más viejos pasaron por tantas versiones que ya son casi otra cosa. Para ellos eso es parte del proceso. La música es comunicación y para tener algo que decir primero hay que aprender a hablar.
Tocaron tres canciones en ROOM Sessions. La energía fue de las más altas que pasaron por el estudio. No son maniquíes tocando quietos. Hay movimiento, hay intensidad, hay algo que no se puede fingir.
Cuando les preguntamos qué género son, Nico fue directo: «Lo llamamos el rock de antes. El rock que ya no se toca. Todo lo que la gente dice que está muerto, eso somos nosotros.» No quieren etiquetas porque las etiquetas aburren. Motorhead, Danzig, Hendrix, Pappo. Una ensalada de influencias que en vez de confundir define.
Lo que más se quedó de la charla fue cuando hablaron de aprender. Esteban con 41 años y 28 tocando. El Bestia con libertad total para mover lo que quiera en la batería. Mauri insistiendo en que hay que tocar a alto volumen porque ahí es cuando aprendés de verdad, cuando el ampli está en cuatro y la guitarra se acopla y no sabés cómo controlarla.
Y Nico con la frase que resume todo: «Cuando me entierren quiero que me entierren con mi Gibson de toda la vida. Esa guitarra muere conmigo.»
Este fue el episodio 3 de ROOM Sessions. Una de esas noches donde el estudio se sintió pequeño.
ROOM Sessions BCN. Barcelona, septiembre 2025.