Santi Mei: "Canto cosas para decírmelas a mí mismo"

El guitarrista que tardó años en animarse a ponerse al frente del micrófono llegó a ROOM Sessions con un disco a punto de salir y una historia que vale la pena escuchar.

Santi Mei aterrizó en Barcelona dos días antes de que el mundo cerrara. El 11 de marzo de 2020 llegó a Estados Unidos con shows programados, incluyendo uno en Disney, y cinco días después empezaba a morir gente por todos lados y esos shows nunca ocurrieron. Lo que sí ocurrió fue que una noche se despertó a las 3 de la mañana con un tema que había compuesto en 2006 dándole vueltas en la cabeza y se fue a la computadora a trabajarlo. Esa noche arrancó Santi Mei como proyecto.

Es productor musical, músico de sesión y compositor de canciones que guardó durante años sin saber bien por dónde sacarlas. El problema no era la música, que siempre le salió natural. El problema era el micrófono. Durante mucho tiempo fue el guitarrista que se esconde atrás del cantante, el que deja que otro ponga la cara. Hasta que en la pandemia algo se destrabó y su voz se empezó a conectar con lo que quería decir.

«Técnicamente capaz tengo menos que otros cantantes, pero esto lo escribí yo y viene de mis entrañas y se siente totalmente.»

"Me desperté a las 3 de la mañana con un tema del 2006 en la cabeza. Así arrancó todo." Dice Santi Mei

En ROOM Sessions tocaron tres canciones. Una de ellas fue «Todo va a estar bien», un tema que escribió en el peor momento de la pandemia, el día que fue a un Walmart en Estados Unidos, alguien tosió a cuatro hileras de distancia y él dejó el carrito en el medio del pasillo y se fue llorando al auto. Llegó a su casa, se metió a bañar y le salió una letra. La frase era la que usaba siempre su vieja.

Meses después de esa sesión en ROOM, su madre murió. Tenía el disco casi listo para grabar. Lo paró. Se dio el tiempo. Pasados dos o tres meses el proceso empezó a funcionar como algo curativo y salieron canciones nuevas desde ese duelo. El disco que estaba por salir en septiembre cuando grabó con nosotros cargaba todo eso adentro.

Lo más interesante de la charla fue cuando habló de soltar el control. Santi es productor, es controlador por naturaleza, y para este disco decidió mandarles las canciones a los músicos sin el instrumento de cada uno para que propusieran libremente. El baterista sin batería, el bajista sin bajo. «Pasaron cosas maravillosas cuando soltás el control», dijo. Para alguien que pasó años preparándose y nunca terminaba de dar el paso, soltar el control fue el paso más importante.

Lo que pasa cuando dejás de esconder la voz.

Sobre las letras, tiene una postura clara: escribe como habla. Durante mucho tiempo quiso escribir como Cerati, como Spinetta, y en algún momento aceptó que eso no era lo suyo. «Lo que yo tengo para decir es importante, no en sentido de competencia. Es mi contribución al mundo.»

Este fue el episodio 2 de ROOM Sessions. Un artista con mucho recorrido que recién estaba empezando a mostrarlo.

ROOM Sessions BCN. Barcelona, agosto 2025.

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